martes 17 de marzo de 2009

Luna de fresas



¿Es posible recorrer los caminos de nuestras obsesiones?

Mirando las páginas y páginas de todos los que se atreven a mostrar sus pinturas, dibujos, poemas, pensamientos encontramos esos caminos de repetidos circunloquios: retratos, mujeres, animales, guerras, pinceles, amores, odios, dudas, Dios, miedo...

La obsesión (no la malsana) puede ser una meta, un camino de perfección, una pasión que crece a medida que la conocemos más.

2 comentarios:

sonoio dijo...

este post entra perfecto en mi propuesta!
un beso

Itziar San Vicente dijo...

qué blog tan interesante! me gusta! y las obsesiones son buenas!