
¿Es posible recorrer los caminos de nuestras obsesiones?
Mirando las páginas y páginas de todos los que se atreven a mostrar sus pinturas, dibujos, poemas, pensamientos encontramos esos caminos de repetidos circunloquios: retratos, mujeres, animales, guerras, pinceles, amores, odios, dudas, Dios, miedo...
La obsesión (no la malsana) puede ser una meta, un camino de perfección, una pasión que crece a medida que la conocemos más.
lo que me gusta
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Éstas son dos entregas más de la colaboración que hago con la revista La
Plaza.
Hace 5 días


2 comentarios:
este post entra perfecto en mi propuesta!
un beso
qué blog tan interesante! me gusta! y las obsesiones son buenas!
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